Pasando de la Era de la Información a la Era de la Integración
En el siglo pasado (principalmente en el periodo 1950-2000) ocurrieron numerosos avances científicos que revolucionaron la manera de trabajar y vivir nuestras vidas. Numerosas operaciones industriales fueron automatizadas gracias a los sistemas informáticos. Surgieron nuevas formas de trabajar y de entretenerse debido al acceso a las computadoras personales y al internet, logrando así una transición de la era industrial a la era de la información.
No cabe duda que las empresas han aumentado considerablemente su productividad en comparación con 60 años atrás. El acceso a la información se ha hecho mucho más fácil, a tal punto que ya contamos con bibliotecas digitales, bases de datos especializadas, etc.
En la era de la información también se empezaron a desarrollar estándares en diferentes temas. Por ejemplo, en el área de Sistemas de Gestión tenemos normativas como la ISO 9001 (y sus antepasados), ISO 14001, OHSAS 18001, entre otras.
En otras palabras, este fue el periodo en el cual se generó una gran cantidad de conocimientos, como el desarrollo de normativas para implementar sistemas que permitan administrar la organización respecto a un tema en específico (como las citadas en el párrafo anterior).
Sin embargo, hace unos años atrás llegamos al punto donde tenemos mucha información y mucho conocimiento, pero dispersos y sin una armonía entre ellos. A modo de ejemplo, hace unos años Google inició un proceso de integración de sus diferentes servicios (Youtube, Gmail, Google Drive, etc) para conocer mejor los gustos y comportamientos de sus usuarios y por ende mejorar la experiencia en sus servicios.
Lo mismo pasa con los sistemas de gestión. Las organizaciones hoy día manejan un sin número de temas que por lo general están dispersos, sin una integración evidente. Por ejemplo, en la práctica es común ver como un Sistema de Calidad ISO 9001 está totalmente desvinculado de los planes estratégicos de la organización. También es común ver una falta de alineación en las organizaciones que tienen implementado más de un sistema de gestión (ISO 9001, 14001, OHSAS 18001), es decir, cada sistema trabaja de manera independiente.
Similar al caso de Google, ISO tomó la iniciativa de mejorar la compatibilidad de las normativas de sistemas de gestión desarrollando un documento conocido como el Anexo SL, donde establece un marco de referencia para los temas comunes entre los diferentes estándares. Ahora, cada norma tendrá la misma estructura lo que facilitará la alineación de los sistemas.
Pero esto es solo parte del trabajo. Las organizaciones también deben empezar a armonizar los diferentes temas que administra, como por ejemplo innovación, planes estratégicos, responsabilidad social, etc. De manera que pueda haber una gestión integrada de todos los sistemas que componen la organización.
Incluso voy un poco más lejos. En mi opinión considero que estamos en un punto donde todas las ramas del saber están empezando a integrarse. Por ejemplo, hoy día el concepto de gestión de calidad no solo abarca satisfacción de clientes, sino que también involucra innovación, gestión ambiental, seguridad y salud en el trabajo y hasta calidad de vida. Nada más hay que darse cuenta como la Sociedad Americana para la Calidad (ASQ por sus siglas en inglés) ha ido incorporando nuevas divisiones en los últimos años, como la de Innovación y la de Calidad de Vida.
Lo que antes se consideraban temas apartes, hoy son temas complementarios. En años venideros veremos algunas combinaciones interesantes entre diferentes disciplinas y también equipos de trabajo muchos más interdisciplinarios. Gestionar una organización y todo el proceso de toma de decisiones será cada vez más complejo debido a la gran cantidad de temas que habría que considerar.
Debido a esta complejidad se hace necesario integrar los sistemas de gestión en una organización. Esto permite una experiencia más amigable a la hora de administrar el negocio y en la toma de decisiones; sin mencionar que los niveles de desempeño en los procesos serán mejores y esto a su vez impacta en la satisfacción de las diferentes partes interesadas, como por ejemplo los clientes, empleados, la comunidad, entre otros.
Sobre el autor
Rafael José Mateo Comprés
Gerente Técnico de Suprema Qualitas. Ingeniero Industrial de la PUCMM. Máster en Inteligencia Artificial Aplicada del Instituto Tecnológico de Monterrey. Certified Manager of Quality and Operational Excellence (ASQ CMQ/OE), Certified Quality Engineer (ASQ-CQE), Certified Six Sigma Black Belt (ASQ-CSSBB), Certified Project Manager Professional (PMP), Certified Quality Auditor (ASQ-CQA) y Auditor Líder ISO 9001:2015 acreditado por el IRCA #6039021. Jurado del Premio Nacional a la Calidad del Sector Privado para Rep. Dominicana
Cuenta con más de 15 años de experiencia como consultor y auditor de Sistemas de Gestión de la Calidad ISO 9001 en los sectores de manufactura, servicios y gubernamental.